TERRA | TIERRA PROMETIDA
Nunca imaginé que iba encontrar un hermoso invernadero con filas de lechugas creciendo de un sistema hidropónico en el medio de Aguadilla, pero ahí lo encontré un invernadero gigante lleno de espinaca, arrúgala y lechugas mixtas, cuyas semillas son mezcladas antes de sembrar. Deberíamos de estar orgullosos de tener un grupo de personas tan dedicadas trabajando para mejorar la calidad de productos y saliéndose un poco de las cosechas tradicionales, ya que más del 75% de nuestros productos son importados de diferentes partes del mundo. Hasta los 1950s Puerto Rico prosperó con una economía agrícola, luego giró hacia las industrias y las fabricas para el empleo. Los puertorriqueños salieron de los campos y tomaron lugar en las plantas de fabricación. Hace unos 15 o 20 años atrás se podía ver campos llenos de piñas u otros frutos también en la carretera hacia Mayagüez, pero desafortunadamente se ven menos cada año. Es por que me puse tan alegre cuando me enteré de un lugar donde se podía comprar lechugas mixtas, arrúgala, bok choy, calabaza amarilla u otros productos orgánicos frescos, recién cosechadas. Y pronto tendrán microgreens, los cuales son los tallos y las yemas pequeñas que salen primero y que se usan para ensaladas. Y pensar que todo esto en mi propio pueblo! En un principio no todos podían comprar estas verduras frescas sus clientes incluyen restaurantes de Aguadilla y Rincón como Nomadas, One-Ten-Thai y Horned Dorset. Afortunadamente empezando en octubre van a tener un mercado agrícola el primer sábado de cada mes donde la comunidad podrá ir a comprar verduras frescas!
Después de ir a una casa abierta en la Tierra Prometida me di cuenta que el director José O. Rodríguez, era un viejo amigo mío del vecindario donde crecí. Ahora con más ganas quería averiguar de que se trataba este lugar. Tierra Prometida es un lugar donde los adictos que no tengan un lugar adecuado para vivir pueden ir a recibir ayuda para superar su situación. Esto es sí es un gran servicio a nuestra comunidad. Los hombres y jóvenes que se quedan ahí aprenden habilidades importantes tales como cultivar la tierra y como sembrar en un sistema hidropónico.
Los programas estructurados también les enseñan valores, como prevenir la recaída, como conseguir un trabajo al igual que proveer la terapia necesaria para que puedan hacer mejores decisiones. El objetivo es ayudarlos volver a entrar en la sociedad con las habilidades necesarias para funcionar por ellos mismos. Desafortunadamente muchos de las personas que vienen a Tierra Prometida han estado en la cárcel y es difícil para una persona que ha estado en la cárcel encontrar trabajo especialmente hoy con tantas personas muy calificados buscando empleo, se les hace mas difícil todavía. Esto es un ciclo vicioso. Lo que quiere hacer José Rodríguez es crear un lugar donde el le puede dar empleo a las personas que salen del programa. Ya tienen una compañía de catering y los participantes están aprendiendo a cocinar! Los chef de nuestros restaurantes locales están compartiendo su sabiduría y dándoles clases de cocina para que puedan hacer catering para eventos. José comentó que le encantaría tener una finca más grande donde en el cual pudieran crecer más productos con más variedades de verduras orgánicas y hidropónicas y a la vez crear empleo para los participantes del programa.
¿Por qué comprar productos locales? Cuando compramos productos que son crecidos localmente son mas sabrosos y tienen mas nutrientes porque son cosechadas en el momento. Su frescura durará más tiempo en refrigeradora. El promedio de la distancia que viaja nuestra comida es de 3.000 millas, mayormente por avión y camión. Esto aumenta nuestra dependencia al petróleo. Al compara localmente conservas la energía que se usaría para transportarlo. Además, alimentos locales crean comunidad. Al conocer los agricultores, quienes crecen tu alimento, creas confianza, comprensión y una conexión con tus vecinos y tu ambiente.

